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El uso corporativo de litigation finance

A esta altura ya empieza a ser conocido el ejemplo: una empresa tiene un reclamo meritorio pero no cuenta con los fondos necesarios para afrontar los costos asociados al proceso. Es ahí que acude a un fondo de litigation finance para que se haga cargo de todos los gastos, a cambio de participar en una porción de la eventual ganancia del juicio.

Esta es la primera asociación que se suele hacer con litigation finance: capital para aquellas empresas con liquidez ajustada. Pero la realidad de este fenómeno emergente es mucho más rica que eso.

Una encuesta publicada a fines del 2019, mostró que un 95% de los CFOs de grandes corporaciones en EE.UU., Inglaterra y Canadá recomendaría el uso de litigation finance en su empresa, y un 93% espera hacer uso de este financiamiento dentro de los próximos dos años.

Tres razones por las cuales empresas consolidadas -y con liquidez en mano- están haciendo uso de esta herramienta:

Uso óptimo de recursos

Quizás la razón más directa del uso de litigation finance en una empresa es la de evitar desviar fondos en algo que no sea su actividad principal. Un proceso judicial únicamente consigue apartar capital y atención del fin esencial de una compañía. Además, haciendo uso de litigation finance la empresa sigue manteniendo upside sobre el activo (una parte mayoritaria de la eventual sentencia) limitando, a su vez, el downside (erogación de capital en gastos del litigio).

Especialmente en el caso de empresas de alto crecimiento, en donde el costo de oportunidad es aún mayor, invertir esos recursos en su propio funcionamiento tiene mucho más sentido que hacerlo en un litigio.

Gestión de riesgos

¿Por qué razón una empresa contrata un seguro u opera en el mercado de futuros? Simple: para obtener previsibilidad.

La previsibilidad, y la disminución en la volatilidad de los resultados se traduce en un menor riesgo empresarial y mayor tranquilidad para los accionistas de una empresa, volviendo más valiosa la compañía.

Para cualquier CFO es clave contar con una proyección lo más precisa posible sobre los futuros flujos de caja de la empresa. Litigation finance es una herramienta que aporta esta previsibilidad, solucionando los problemas de cash-out (pagar los costos asociados al litigio) y cash-in (adelantando parte de la sentencia estimada).

Más allá del convencimiento sobre el caso, cualquier juicio -especialmente en un país como Argentina- tiene un grado alto de imprevisibilidad sobre el resultado monetario y su duración. El monetizar este activo mediante el uso de litigation finance brinda previsión, suavizando los flujos de caja de la compañía.

En el fondo, como siempre decimos, cada demandante es un inversor que no diversifica; yendo en contra del consejo más elemental de todos.

Ordenar sus estados financieros

Un litigio meritorio es un activo financiero pero que no puede ser reflejado como tal en el balance general. En cambio, el capital destinado a financiar un litigio sí tiene visibilidad, mediante un impacto negativo sobre el P&L de la empresa, reduciendo las ganancias reportadas. Esta pérdida en la utilidad informada, no tiene forma de ser compensada mediante el reconocimiento del valor esperado de la sentencia del litigio en cuestión.

Además, siendo que un proceso legal puede llevar varios años, cuando ingrese la ganancia de la sentencia (sí es que efectivamente esto sucede), esta no se registra en la cuenta de resultados como ingreso operativo sino como un ingreso extraordinario y no-recurrente, lo cual no tiende a generar mayor impacto en la valuación de la compañía.

Litigation finance permite absorber los gastos legales incurridos, influyendo positivamente en sus estados financieros mediante una reducción de los costos en su income statement y, consecuentemente, en su valuación como empresa.


Nuestra visión desde Qanlex es que más temprano que tarde, el uso de litigation finance va a ser práctica común en la mayoría de empresas de todo el mundo. Parte de ser un Director de Legales o CFO diligente implica hacer uso de todas las herramientas que el mercado ofrezca para brindar tranquilidad y previsibilidad sobre los activos de la compañía. Litigation finance es, entonces, una nueva herramienta fundamental para aquellos interesados en mantenerse en la vanguardia de las buenas prácticas empresariales.

No cubrirse o mitigar riesgos o hedgearse es, también, una decisión activa.